PAULO LONDRA.

Paulo londra

Paulo Londra, que a sus 19 años ya sabe perfectamente de lo que habla: en los últimos meses, trabajó con un productor de Bad Bunny, recibió elogios de J Balvin en Instagram y dos de sus tracks rompieron la barrera de los 20 millones de reproducciones en YouTube, mientras él trepaba a lo más alto del ranking de artistas argentinos de Spotify por encima de Abel Pintos y Tini Stoessel. Un sello multinacional le ofreció un cheque de seis cifras para que firmara con ellos, pero les dijo que no. "Gracias a Dios, todavía vivo con mis viejos", dice por teléfono desde Córdoba. "Mi familia me ama: mientras no les rompa las bolas, me voy a quedar acá."
Paulo Londra es un cantautor y rapero argentino que ha conquistado el género del trap con ingenio, habilidad y corta edad, bajo el nombre de un sello independiente. Es originario de Córdoba, Argentina y nació el 12 de abril de 1998. Es conocido hoy en día por liderar los rankings del género urbano con más 20 millones de reproducciones en Spotify, ganándose el respeto y el reconocimientos de otros artistas pilares como J Balvin. Actualmente reside en Colombia, donde se prepara para sacar su primer disco

De eso pasaron ya unos 4 o 5 años, en los que comenzó a practicar hasta llegar a las batallas de improvisaciones. "Cuando tenía 14 o 15, para mí ganar una batalla era lo máximo, me sentía un boxeador. Me sorprendían las batallas, eran la única cara que veía. Después noté que Eminem, a la par de las batallas, escribía sus temas y que la reventó con eso", dice.

"Y yo quería probar esa cara de la moneda. Ahora, si compito, es solamente para pasar el rato, pero lo que más me gusta es hacer música", aclara. "Antes que alguien aplauda una rima que vos usaste para ganarle a un oponente, prefiero una rima que usaste para agradarle a la gente, para que se cebe. Eso me vuelve loco".

Paulo es un bicho raro, amable y conciliador, que se abrió paso como freestyler en batallas de plaza sin atacar a nadie, y que hoy intenta hacer pie en las grandes ligas del trap latino fiel a su estilo: no habla de drogas, ni de armas, ni de putas. "En Buenos Aires, son todos muy agresivos, y está perfecto", dice. "Pero yo iba al Quinto Escalón y quería hacer mi revolución: no necesito insultarte para dejarte sin palabras."

La primera canción que hizo, de hecho, se llama"Relax": Paulo escribió una letra de agradecimiento a Dios, y un amigo le insistió para que la grabara. "Cuando nos juntábamos con los pibes, siempre tirábamos una pista, abríamos un mic y tratábamos de improvisar una canción entera sobre eso", dice. "Así me fui acercando a la música y sentí que era mucho más lindo que las batallas." Ese tema fue el que le permitió capitalizar su crecimiento en el terreno del freestyle: su primer single, editado en enero de 2017, explotó inmediatamente gracias a una base de fans sólida que lo seguía desde las plazas. "Yo pensaba que para que un tema de rap pegara así, tenías que ser estadounidense", dice. "No me tenía nada de fe." Pero aprendió rápido: su segundo track, que también hiteó en YouTube, se llama "Confiado y tranquilo".

Hoy, Paulo trabaja en Colombia junto a un equipo de profesionales al que bautizó Big Ligas, que incluye al beatmaker Ovy On The Drums, responsable de la producción de "Ahora me llama", de Carol G y Bad Bunny (más de 500 millones de reproducciones), entre otros hits de trap a escala global. "Me contactaron y pensé: 'Wow, alta oportunidad'", dice. "Estoy fascinado, son gente de buen corazón y eso me motiva zarpado para salir a romper todo con ellos." En "Condenado para el millón", el primer tema que hizo con Ovy, Paulo les dice a sus críticos: "Ahorren saliva y sean más vivos/Y dejen de buscarnos lío"

Paradójicamente, el éxito hace que Paulo se vea envuelto en el tipo de situaciones estereotípicas del trap que él trata de evitar: una fila de chicas lo espera a la salida del hotel antes y después de sus shows en boliches en el interior del país, y ejecutivos de sellos discográficos lo sondean para ofrecerle plata y contratos. "Pero si vos pensás que hacer música es disfrutar de lo que te da la fama, me parece que perdiste", dice. "Para mí esto es algo serio, no es un juego."


"Nunca pensé que pudiera llegar tan alto. Es muy fuerte y se me dio, era la primera vez que subía un tema. Fue algo muy raro", dice Londra. "Otros temas de trap hablaban de relaciones sexuales, estupefacientes… Yo no tenía ganas de aparentar algo que no soy. Quería, como bien dicen en la escena, ser real, mostrarme tal cual soy, lo que vivo día a día. Por eso hablé de que me siento mejor, porque tengo una familia a la que amo, y tengo amigos, estaba muy feliz de tener tiempo para hacer un tema, y escribí sobre eso".
Paradójicamente, el éxito hace que Paulo se vea envuelto en el tipo de situaciones estereotípicas del trap que él trata de evitar: una fila de chicas lo espera a la salida del hotel antes y después de sus shows en boliches en el interior del país, y ejecutivos de sellos discográficos lo sondean para ofrecerle plata y contratos. "Pero si vos pensás que hacer música es disfrutar de lo que te da la fama, me parece que perdiste", dice. "Para mí esto es algo serio, no es un juego."



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